domingo, 28 de julio de 2019

Los aspectos de la "inconsciencia"



Padre nuestro - Oración Cristiana

Padre "nuestro" que estas en los cielos
Santificado sea tu nombre
Venga a "nosotros" tu reino, hágase tu voluntad
Como en el cielo así también en la tierra
El pan nuestro de cada día "dánoslo" hoy
Y "perdónanos" nuestras deudas como también "nosotros" perdonamos a nuestros deudores
Y no "nos dejes" caer en la tentación, mas "líbranos" del mal
Por que tuyo es el reino, el poder y la gloria, por todos los siglos.

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Fragmento del libro "el cuarto camino" - Ouspensky


El estudio de si

Si empezamos a estudiarnos, con lo primero que tropezamos es con una palabra que usamos mas que cualquier otra, y esta palabra es "Yo".

Decimos: yo hago, yo estoy sentado,yo siento, yo gusto, yo no gusto, etc. Esta es nuestra principal ilusión, pues el principal error que cometemos acerca de nosotros mismos es considerarnos como uno solo. Siempre hablamos de nosotros como "Yo" y suponemos que nos referimos a la misma cosa todo el tiempo, cuando en realidad estamos divididos en CENTENARES de Yoes diferentes.

En un momento que digo "Yo" habla una parte de mi y en otro momento en que digo "Yo" habla otro "Yo" muy distinto.No sabemos que no tenemos un solo "Yo", sino muchos Yoes diferentes, conectados con nuestros sentimientos y deseos, y que no tenemos un "Yo" controlador.

Estos Yoes cambian todo el tiempo, uno suprime al otro, uno reemplaza al otro y toda esta lucha compone nuestra vida interior.
Los Yoes que vemos en nosotros se dividen en varios grupos, algunos de estos grupos son legítimos, pertenecen a las divisiones correctas del hombre y algunos de ellos son absolutamente artificiales y creados por el conocimiento insuficiente y por ciertas ideas imaginarias que el hombre tiene acerca de si mismo.

El que tenga ojos para ver que vea.

martes, 7 de mayo de 2019

Creencias



Nunca perdonamos a nuestros padres

Es interesante contemplar la lógica que se obtiene de la consigna en la que creemos los que decimos que a los papás hay que perdonarlos por los errores cometidos en el pasado.

Para muchos, perdonar a sus padres es un requisito indispensable para alcanzar el éxito y la realización en esta vida…pero…

¿Cuánto hay de cierto en esta idea?...nada más alejado de la realidad…

Perdonar a nuestros padres desde el punto de vista convencional no solo es imposible sino que totalmente innecesario, esto último claro desde el punto de vista práctico.

¿Pero por qué tal afirmación?

Su estructura se basa en el concepto lógico de que nuestros padres procedieron de una manera “incorrecta” para con nosotros mismos, sugiriendo por tanto que existe una forma “correcta” de proceder (dos falacias). Todo esto sin poder considerar el hecho (a su vez) de que todo lo vivido y codificado como “realidad” en el pasado, no es más que el resultado de un criterio limitado intentando comprender algo que (por naturaleza) excede a su capacidad de análisis circunstancial.

Esto significa que uno no vive lo que en realidad está pasando, sino que vive lo que cree que está pasando, y en base a ese hecho posteriormente se define como quien cree que es, y una creencia (por naturaleza) siempre es un aspecto limitado de la realidad.

Nos equivocamos cuando creemos saber lo que nos ocurrió en el pasado, por tanto es factible considerar la posibilidad de que nos estemos equivocando al creer que sabemos lo que pasa ahora

¿Qué posibilidades tiene de ser objetivo un criterio que solo puede analizar un número limitado de aspectos?

Intentar cambiar a nuestros padres implica un movimiento psicológico que incluye tener que limitar nuestras propias capacidades de discernimiento.


jueves, 25 de abril de 2019

La Consciencia

Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Consciencia)

La consciencia (del latín conscientia “ser conscientes de ello”) se define, en términos generales, como el conocimiento inmediato que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones, pero también se refiere a la capacidad de los seres humanos de verse y reconocerse a sí mismos y de juzgar sobre esa visión y reconocimiento.

Ciñéndose a la definición y dejando de lado opiniones personales al respecto, se puede decir  que la consciencia depende en gran medida de la capacidad que tiene el individuo de auto conocerse de forma objetiva.

Por tanto, cualquier obstáculo para la consciencia es siempre un obstáculo para el autoconocimiento.

Preguntarse qué tan “consiente” es uno, es lo mismo que preguntarse que tanto se conoce uno a uno mismo, y el primer obstáculo para dicho objetivo, son las creencias.

Las creencias constituyen siempre un aspecto referencial ilusorio que puede, temporalmente, ser tomado como algo “real” y ocasionar la perdida de “perspectiva” sobre la totalidad. Esto dicho de otra manera refiere a que no somos capaces de estar sabiendo quienes realmente somos mientras creemos que somos alguien (fulano, mengano, sultano) ya que cualquier creencia sobre nosotros mismos siempre representa un aspecto limitado (ideas sobre mí) que no abarca la totalidad de quien en realidad somos.